La leucemia felina es una de las enfermedades más comunes dentro de la práctica veterinaria y al mismo tiempo, una de las más desconocidas y temidas por los propietarios de gatos. Resolvamos dudas y quitemos mitos!

¿Qué es la leucemia felina?

La leucemia felina es una enfermedad viral que ataca específicamente a los gatos. El virus es un retrovirus, que se esconde dentro de las células para replicarse y puede pasar mucho tiempo silencioso.  El objetivo del virus es atacar al sistema inmune del gato, debilitándolo y dejándolo expuesto a muchas enfermedades.

Lo primero que hace el virus es multiplicarse dentro de la orofaringe del gato, para después diseminarse a otros órganos como el bazo, los intestinos y por último la médula ósea. Una vez allí, es distribuido a glándulas salivales y mucosas para escretarse (esto puede ocurrir de 2 a 4 semanas post infección). Pero aquí viene algo muy interesante: el sistema inmune del gato, puede atacar y defenderse del virus según su estado.

Estado inmune debilitado: la enfermedad circula por el torrente sanguíneo y permanece en una fase que los veterinarios determinamos “virémica persistente”. En esta fase el gato no sobrevive más de 3 años con la enfermedad.

Estado inmune fortalecido: la enfermedad es controlada por el sistema inmune y “almacenada” en la médula ósea, donde puede permanecer durante toda la vida y estar en fase “virémica regresiva”.

Estado inmune alterado momentáneamente: digamos que si el sistema inmune se descuida en algún momento, la enfermedad puede salir de la médula ósea y presentar una “viremia transitoria”.

¿Cómo se contagia?

Como les he dicho, la enfermedad es distribuida a glándulas salivales y mucosas. Entendemos las mucosas como el tejido que reviste los intestinos, el sistema respiratorio y genital y la boca y encías. Por esto, la enfermedad es diseminada a través de la saliva, las lágrimas, las heces fecales y a causa de arañazos y mordiscos de un gato infectado a un gato sano. El principal transmisor, es el gato que encontramos en la fase “virémica persistente”, pues el virus está diseminado por todo el torrente sanguíneo y ha llegado a colonizar glándulas y mucosas. Sin embargo, un gato en “viremia transitoria” también puede contagiar.

leucemia felina

Es posible también el contagio de la enfermedad a través de la leche materna o la via placentaria, cuando la gata se encuentra en una fase de “viremia persistente”.  Y no podemos olvidar el contagio a través del contacto sexual, donde también están involucradas las mucosas y secreciones genitales.

contagio de leucemia

Suelo llamar al virus de la leucemia felina como “la enfermedad del amor” y lo hago porque puede presentarse en gatos que tienen muestras de afecto permanentes entre ellos: acicalamiento excesivo el uno al otro, compartir bebederos y comederos y además bandejas sanitarias.

NOTA: el virus de la leucemia felina no vive mucho tiempo en el ambiente y no es muy resistente a la desinfección con productos comunes. Para el contagio es necesario un contacto permanente y cercano entre ambos gatos.

¿Quiénes son más propensos a sufrir leucemia felina?

gatos hacinados

Definitivamente los gatos que viven hacinados, que tienen contacto permanente con el exterior o con gatos de dudosa procedencia, gatos sin vacunas y sin esterilizar.

¿Cuáles son los síntomas de la leucemia felina?

Como les he explicado, muchas veces el virus puede estar silencioso y no ocasionar ningún síntoma. En el caso de la viremia persistente o transitoria tu gato puede empezar a presentar uno o varios de los siguientes síntomas:

  • Decaimiento
  • Anorexia
  • Fiebre
  • Vómitos
  • Diarrea
  • Conjuntivitis
  • Secreción nasal
  • Enfermedad ocular
  • Gingivitis
  • Úlceras en la boca

El virus, al provocar una deficiencia en el sistema inmune, vuelve al gato propenso a sufrir otras enfermedades como Mycoplasma y Sida felino y a desarrollar linfomas, leucemia (lo que conocemos como cáncer) y anemias severas.

¿Cómo se diagnostica el virus de la leucemia felina?

Una prueba de sangre puede confirmarnos el diagnóstico de leucemia siempre y cuando el gato se encuentre en una fase de viremia persistente. Por este motivo te recomiendo realizar la prueba después de los 5 meses de edad y hacer un chequeo cada 1 o 2 años.

¿La leucemia felina tiene tratamiento?

No existe un tratamiento para erradicar el virus por completo. Cuando tenemos un paciente positivo, podemos ayudarlo con estimulantes del sistema inmune, antivirales y tratamiento sintomático (que trate la sintomatología que cada individuo exprese). Debo resaltar que este tratamiento NO es curativo, pero que mantendrá el sistema inmune alerta ante cualquier enfermedad oportunista o signo grave que pueda descompensar aún más al paciente.

¿Qué cuidados debo tener con mi gato positivo?

Los gatos positivos a leucemia pueden vivir muchos años sin complicaciones siempre y cuando se le de un manejo y cuidado adecuado y completo:

  • Alimentación de excelente calidad
  • Desparasitación mínimo cada 3 meses con productos de la mejor calidad
  • Antipulgas mensual así no veas ni una sola pulga (recuerda que las pulgas transmiten el mycoplasma; el principal parásito oportunista en gatos positivos a leucemia)
  • Vacunación anual. Si bien no se puede vacunar contra leucemia, es importante que las vacunas triple y antirábica se las pongan cada año. Así evitarás otras enfermedades que pueden empeorar la salud de tu gato.
prevencion de la leucemia

Existen en el mercado varios fármacos que ayudan al estímulo del sistema inmune, ayudando a prevenir infecciones secundarias y aumentando las defensas. En mi experiencia, uno de estos es Citomix Guna, que ha funcionado muy bien, proporcionándole a mis pacientes mejor calidad de vida.

¿Cómo prevenir que mi gato se contagie?

Lo mejor que puedes hacer es realizar el exámen de sangre para descartar leucemia. Una vez hayas descartado la enfermedad, te recomiendo vacunarlo contra leucemia según el protocolo que se siga en la zona donde vivas. Además, la esterilización es otra manera de prevenir el contagio de la enfermedad, pues evita que tu gato pelee y busque el contacto con más gatos. Es importante evitar el contacto con gatos que estén enfermos, hacinados o que no sepas de donde provienen. Además, mantenerlos en un espacio seguro, tranquilo y sin acceso a la calle disminuirá casi que por completo el riesgo a que se contagie de la enfermedad.

Recuerda que esta enfermedad no se contagia a los seres humanos, así que puedes convivir sin ningún problema con un gato positivo a leucemia felina. Todos los gatos pueden vivir una larga y saludable vida aún siendo positivos, dales una oportunidad!

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Categorías: SALUD

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